30 de octubre de 2017 por Katherin Hernández El 9 de septiembre del presente año Kenneka Jenkins acudió a una fiesta sorpresa en el hotel Crowne Plaza Chicago O'Hare que le prepararon sus amigos, a sus 19 años celebraba su nuevo empleo en el geriátrico. La fiesta inició a la medianoche en el noveno piso del hotel. A la 1 de la madrugada Kenneka les dice a sus amigos que bajará a su auto un momento. Las cámaras muestran que efectivamente bajó, pero con un grupo de personas desconocidas que nadie identificó. A las 3:27 se le ve nuevamente en las grabaciones, aparece mareada y desorbitada, como si estuviera ebria, sin embargo ella no había bebía nunca, camina hasta la cocina y entra en una cámara frigorífica donde murió congelada. Al percatarse sus amigos de que ella no había regresado se comunican con la familia para ver si saben algo de ella, su cuerpo fue encontrado un día después. No sé sabe si alguien la obligó a beber o consumir algo, es extraño cómo pudo abrir las pe...
Aquí no se utiliza el lenguaje inclusivo. Hablar de los hechos no es ser ofensivo.